Ayer hablábamos sobre estrés en el curso de neurociencia , del Centro Europeo de Coaching Ejecutivo de la mano de Marta Ligioiz Vázquez y con la colaboración de Inma Colilla.
Es un tema que nunca deja de sorprenderme 🤯 que afecta a nuestra salud, calidad de vida, relaciones y toma de decisiones.
Cuando nuestro querido cerebro 🧠 identifica cualquier situación como una amenaza nuestro cuerpo pasa por diferentes procesos:
– Consumo de energía:
Hay que sacar energía de todas partes! El cortisol va a coger energía de todos los órganos dejando de lado funciones como la desintoxicación por parte del hígado o la digestión. ¿ cuántas personas acaban con una úlcera en periodos estresantes?
– Circulación sanguínea:
⬆️ aumenta la frecuencia cardiaca y la circulación sanguínea en toda la musculatura, ya que se supone que necesitamos una fuerza y energía brutal para escapar de la situación de peligro. Claro que nuestro día a día no suele ser en la sabana corriendo delante de un león por lo que si lo hacemos crónico (distrés), luego vienen las conocidas contracturas.
⬇️ Disminuye la circulación sanguínea en otros órganos que no son indispensables para dicha situación. No es momento de ponerse a hacer la digestión, que los riñones filtren, ovular, atender al sistema inmune u otras funciones.
No llega tampoco suficiente sangre a nuestra piel por si hay un herida y nos desangramos, siendo tan común en épocas de estrés problemas dermatológicos.
– Regeneración celular:
se detienen los procesos de regeneración, ya habrá tiempo para recuperarnos después… o no??
– Sistema hormonal:
entran en juego cantidades de cortisol, adrenalina, nonadrenalina en casos crónicos… por lo que dejamos de lado hormonas como las de crecimiento o reproductoras.
– Pérdida de memoria a corto plazo:
el hipocampo que es el encargado de registrar la memoria a corto plazo se ve afectado, además deja de avisar al hipotálamo de que está produciendo demasiado cortisol… ¿os pasa a veces que no recordáis que ibáis a hacer o algo que ocurrió ayer? un desastre más.
Ocurren muchos más procesos en consecuencia al estar sometidos a un estrés crónico y ya sabemos que actualmente hay muchísimos estudios que lo demuestran.
Entonces, ¿vas a seguir dándole toda esa importancia a la reunión de mañana? ¿ a esa conversación incómoda con ese cliente, con tu jefe o con un compañero? ¿ a pensar que no vas a ser capaz de algo en vez de verlo como un reto?
Cuando vemos una situación como un reto en vez de como una amenaza, los niveles de cortisol son menores, lo que hace que no se bloquee la corteza prefontal y por ende tendremos más funciones ejecutivas para terminar el trabajo con mayor facilidad o tomar una mejor decisión ante ese imprevisto.
No normalicemos tener estrés continuo y preguntémonos ¿ cómo estoy viviendo mi día a día? si somos cada vez más conscientes de cómo vivimos podremos elegir hacer algo diferente.
Feliz finde! 😊
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